El riesgo, ese gran salto

“El acróbata que se lanza de un trapecio a otro sabe el momento preciso en que debetrapecist soltarse. Calibra su peso con exquisita precisión y por un instante no tiene otro apoyo que su propio impulso. Seguimos la curva de su gran salto mortal con el corazón en vilo y lo amamos porque se arriesga a afrontar ese instante de total desamparo” Irving y Miriam Polster .Terapia guestáltica
Esta párrafo del libro de Irving y Miriam Polster , no solo me gusta muchísimo por la imagen potente que transmite, sino porque sintetiza con increíble claridad la perspectiva, que a mi entender, debemos tener en la vida.
Talvez al leerlo muchos pongan el acento en el salto, en tomar el riesgo, atreverse a aquello que otros o uno mismo no se ha atrevido quizá nunca, pero se debe también en un mismo acto de conciencia, prestar atención al saber necesario , al calibre preciso de la situación. Quiere decir esto que en cada momento crucial de nuestra vida debemos estar totalmente preparados y en conocimiento total de los resultados? Creo que no, el acróbata puede fallar , puede caer, asume el riesgo en cada salto, pero lo asume y sabe por su experiencia y porque una voz en su interior se lo dice que ahora es el momento.
Entiendo que toda terapia debería conducir a las personas a ese instante previo , donde sabe donde esta parada, cual es su lugar y cuales son los riesgos  que está dispuesto a asumir. Sobre todo a tener conciencia de que no siempre habrá un mañana , que solo afrontando las dificultades y los miedos, atravesando sus fantasmas y asumiendo sus responsabilidades estará preparado para dar esos pequeños grandes saltos que la vida nos pone por delante.

Que es un salto para cada uno?, eso solo lo sabe cada uno. Para alguien puede ser una gran decisión , un cambio radical, para otros hacer una llamada, superar un miedo, abrir la caja de fotos, decir por fin NO. Incluso abstenerse de actuar,  para alguien puede ser algo completamente novedoso, que de lugar a cambios en su vida, es el caso de personas que suelen hacer todo por los demás o que no paran nunca y se miran a sí mismos.
La grandeza de los actos no se mide por el valor social o evidente que puedan tener sino por su importancia personal
Profesionalmente considero un gran salto para las personas reconocer que tropiezan una y mil veces con la misma piedra, que no hacen más que repetir un derrotero de padecimiento y que cambiar eso depende de ellos, ahí comienza a gestarse la preparación y el autoconocimiento .

Cual es nuestro lugar en esta escena? El observador emocionado? El trapecista experto? El trapecio que posibilita el salto? Todos son válidos, porque todos existen en el presente. Podemos decidir ser un soporte para otro, si lo elegimos no nos sentiremos aplastados o usados , por el contrario será emocionante ayudar al otro a crecer , podemos contemplar con pasión como alguien cambia su destino o podemos ser los que saltamos, el acento está en la implicación personal, en la decisión.

Estar preparado implica el riesgo del fracaso o de la perdida, pero hay algo que el ser humano insiste en negar, que cada vez que no hace algo por sí mismo, que no afronta un problema, que no busca lo que desea, pierde seguro de todas formas.

“Desciende y echa a andar no te detengas, que la vida es amor y el amor un arte , que se sabe o se aprende y se comparte simplemente. No niegues, no intervengas no cierres tu espesura , no te quita entereza la dulzura ni quedarás más pobre cuando has dado” Julia Prilutzky